Vistas de página en total

miércoles, 9 de mayo de 2012

El momento más duro es aquel en el que llegas a darte cuenta de que no te conoces, bueno, mejor dicho, no te reconoces. Cuando hasta esa persona que te mira fijamente desde el otro lado del espejo te resulta extraña a pesar de haber estado siempre hay. Cuentas y revisas los días que han ido pasando, pero déjalo, es imposible saber en que momento cambiaste, en que momento giro el mundo, y tú con el, arrastrando a quienes estaban por medio en ese preciso momento. Te preguntas cuando todo empezó a cambiar. Y no hallar la respuesta es tan duro como echar de menos lo que eres, o más bien, lo que un buen día llegaste a ser. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario